Buenas noticias para la industria nacional de los viajes. El sector turístico argentino se prepara para un 2026 de expansión y consolidación, impulsado por la mejora en la conectividad aérea, la inversión en infraestructura y el fortalecimiento de los destinos emergentes en todo el país.
Según coinciden las estimaciones oficiales de la administración pública con las realizadas por el sector empresarial privado, este año marcará un crecimiento del 12% del turismo celeste y blanco con una recuperación plena de los niveles previos a la pandemia de Covid y un crecimiento sostenido en la llegada de visitantes extranjeros.
El Ministerio de Turismo y Deportes prevé que más de ocho millones de turistas internacionales visitarán Argentina en 2026, generando ingresos cercanos a los 6.500 millones de dólares. Los principales mercados emisores seguirán siendo Brasil, Chile, Uruguay y Estados Unidos, aunque se espera un fuerte repunte de Europa y Asia, gracias a la ampliación de frecuencias aéreas y nuevas rutas directas desde Madrid, Roma, Lima y Miami.
En el plano interno, el turismo nacional continuará siendo el gran motor del movimiento económico. Más de sesenta millones de viajes de argentinos dentro del país conformarán un mapa de ocupación hotelera estable durante todo el año, con un crecimiento notable del turismo de naturaleza, enoturismo, bienestar y escapadas cortas. La digitalización del sector, las plataformas de reserva y la tendencia a combinar trabajo remoto con ocio seguirán potenciando los viajes fuera de temporada.

El auge de los destinos emergentes será otro factor decisivo. Lugares como Cafayate, Villa Pehuenia, El Soberbio, Puerto Madryn, Trevelin, San Rafael y Esteros del Iberá consolidarán su posicionamiento gracias a inversiones públicas y privadas, la mejora de rutas provinciales y una mayor promoción en mercados regionales. El turismo sustentable, la gastronomía local y las experiencias personalizadas se consolidarán como las nuevas claves de atracción.
En paralelo, se proyecta un crecimiento del turismo MICE (de reuniones, congresos e incentivos) con un aumento del 15% en la realización de eventos internacionales. Buenos Aires, Córdoba, Mendoza y San Juan liderarán la oferta, seguidas por Rosario y Salta. Este segmento, que moviliza un gasto promedio superior al del turismo vacacional, se perfila como uno de los pilares de la reactivación económica provincial.
Las políticas públicas de conectividad y competitividad también jugarán un rol estratégico. La modernización de aeropuertos, la expansión de Aerolíneas Argentinas y el ingreso de nuevas compañías low cost permitirán integrar destinos secundarios y optimizar los tiempos de viaje. A su vez, el gobierno trabaja con el sector privado en la implementación de beneficios fiscales y líneas de crédito para impulsar la inversión hotelera y mejorar la infraestructura turística.
El turismo argentino se prepara así para un 2026 de crecimiento equilibrado, con un modelo basado en la sostenibilidad, la diversificación de la oferta y la integración regional. La combinación de estabilidad macroeconómica, innovación y profesionalización del sector promete convertir al país en uno de los destinos más competitivos de Sudamérica, capaz de atraer visitantes todo el año y fortalecer el desarrollo local a través del empleo, la cultura y la identidad de cada región.










