Angola fue reconocida por ONU Turismo como uno de los destinos con mejor rendimiento de África gracias a su crecimiento del 28% en llegadas de visitantes extranjeros, superar los niveles prepandemia y proyectar inversiones de 3.000 millones de dólares en su industria nacional de los viajes.
El gobierno de Sudáfrica presentó un ambicioso plan para generar un millón de empleos directos en el turismo para fines de 2030 y así consolidar a su industria nacional de los viajes como uno de los principales motores de crecimiento económico y desarrollo social del país.
Enclavado en el norte africano, Túnez reforzó su posicionamiento como uno de los principales destinos del Mediterráneo al impulsar el turismo de salud y un modelo de desarrollo costero sostenible para diversificar su oferta vacacional más allá del tradicional formato de sol y playa.
Áfricase posicionó como un destino en crecimiento dentro del turismo de bienestar al combinar naturaleza, cultura ancestral y desconexión en entornos únicos que atraen a viajeros deseosos de equilibrio físico y emocional.
Marruecos y Egipto se consolidaron como los países más visitados de África al rozar los veinte millones turistas extranjeros anuales cada uno. Este arribo masivo fue impulsados por inversiones en infraestructura, conectividad aérea reforzada y eventos internacionale según los datos oficiales citados por la agencia financiera e informativa Bloomberg en un contexto de fuerte recuperación global del sector turístico tras la pandemia.