El turismo argentino sufrió un déficit estructural pese a señales de recuperación
Lunes, 06 Julio 2026 14:26

El turismo argentino sufrió un déficit estructural pese a señales de recuperación Foto: El Santafesino

El turismo en Argentina registró en febrero de 2026 un déficit de 1,3 millones de personas, en un escenario marcado por la caída del turismo emisivo y el crecimiento del receptivo. Estos datos del Instituto Nacional de Estadísticas y Censo (INDEC) evidenciaron un desequilibrio estructural que continúa impactando en la balanza de nuestra industria de los viajes.

Durante ese mes, más de 1,6 millones de argentinos viajaron al exterior, lo que representó una caída interanual del 10,7%. Sin embargo, esta disminución no alcanzó para revertir el saldo negativo del sector, que se mantuvo elevado debido a la diferencia entre salidas e ingresos de turistas.

En paralelo, el turismo receptivo mostró una evolución positiva. Ingresaron al país 534.200 turistas extranjeros, con un crecimiento del 8% interanual, mientras que el total de visitantes internacionales —incluyendo excursionistas— superó las 850.000 personas, impulsado principalmente por mercados regionales.

Chile se consolidó como el principal emisor de turistas hacia Argentina, seguido por Europa, Estados Unidos, Canadá y Brasil. Este flujo evidenció una recuperación parcial del turismo internacional, aunque aún insuficiente para equilibrar el sistema.

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Del lado del turismo emisivo, el 82,2% de los argentinos eligió destinos regionales, con Brasil, Uruguay y Chile a la cabeza. La cercanía, los precios competitivos y las facilidades de financiamiento consolidaron a estos destinos como los más demandados.

El desequilibrio no es nuevo. En 2025, Argentina registró un déficit récord de casi 10 millones de turistas, con 18,8 millones de salidas frente a 8,7 millones de ingresos. Este desbalance también se trasladó a las divisas, con una salida neta de más de 4.000 millones de dólares.

Las condiciones macroeconómicas explicaron gran parte de este fenómeno. Un tipo de cambio favorable para viajar al exterior y el encarecimiento del turismo interno redujeron la competitividad del país como destino, incentivando la salida de argentinos.

En este contexto, el turismo argentino atraviesa una etapa de transición. Mientras crecen algunos indicadores del receptivo, el desafío central sigue siendo corregir un desequilibrio estructural que impacta directamente en la economía y en la sostenibilidad del sector.

Ante la caída del turismo regional -con una baja del 13% en arribos desde EE.UU. y Canadá, y del 30% desde Brasil-, la creatividad, la segmentación y la sostenibilidad serán las claves para mantener la rentabilidad y atraer nuevos públicos en esta temporada.  

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