La provincia de Buenos Aires afianzó al turismo termal como una de sus propuestas más sólidas para escapadas durante todo el año, con la ciudad de Epecuén a la cabeza, impulsada por la búsqueda de bienestar, rutinas saludables y experiencias de descanso que combinan naturaleza, salud y servicios de calidad.
El turismo de termas dejó de ser estacional y hoy funciona como un producto activo de enero a diciembre, con nueve centros termales y 65 piletas distribuidas en distintos puntos del territorio bonaerense, según datos oficiales del área turística provincial.
Las aguas termales bonaerenses se diferencian por rangos térmicos y propiedades terapéuticas, desde hipotermales hasta hipertermales, con beneficios que van desde la mejora de la circulación sanguínea y la oxigenación hasta la relajación profunda, la reducción del estrés y la recuperación de dolencias óseas y musculares.
En este mapa termal, Carhué se consolidó como la Capital Provincial del Turismo Termal, un reconocimiento que responde a más de un siglo de historia vinculada a las propiedades únicas del Lago Epecuén, cuyas aguas hipermineralizadas concentran cerca de doscientos gramos de sal por litro.

Las Termas de Epecuén ofrecen una experiencia singular, con piletas cubiertas y descubiertas que se alimentan del lago y se acondicionan a temperaturas ideales para el relax, permitiendo una flotación natural similar a la del Mar Muerto, sin esfuerzo muscular y con alto impacto terapéutico.
Los complejos hoteleros y spas de la zona complementan el circuito con servicios integrales, como masajes, fangoterapia, baños finlandeses, duchas escocesas, aromaterapia y tratamientos estéticos, transformando la estadía en una experiencia de bienestar completo.
El atractivo termal también se tradujo en hitos turísticos de alcance internacional, como el récord Guinness logrado en 2017, cuando casi dos mil personas flotaron simultáneamente en el lago sin asistencia, consolidando la identidad de Epecuén como destino termal de referencia.
Con propuestas activas durante todo el año, infraestructura consolidada y un fuerte diferencial natural, el turismo termal bonaerense —con Epecuén al frente— se afirmó como una alternativa estratégica para escapadas cortas y estadías de descanso, reforzando el posicionamiento de la provincia como destino de salud, relax y naturaleza.










