El turismo impulsa el crecimiento del PBI patagónico argentino
Martes, 24 Febrero 2026 14:30

El turismo impulsa el crecimiento del PBI patagónico argentino Foto: El Diario Web

El turismo se consolida como uno de los motores más dinámicos de la economía patagónica. Con paisajes de fama mundial, infraestructura en expansión y una marcada identidad regional, la actividad turística ya representa entre el 9% y el 12% del Producto Bruto Interno (PBI) de las provincias del sur argentino, aportando empleo, divisas e inversiones sostenibles. La combinación de naturaleza, conectividad y profesionalización convierte al sector en un eje estratégico para el desarrollo económico y social de la región.

En los últimos años, el turismo dejó de ser un complemento estacional para convertirse en un pilar productivo. Según estimaciones oficiales y de cámaras provinciales, Río Negro, Neuquén, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego generan en conjunto más de 1.200 millones de dólares anuales en ingresos directos vinculados a la actividad. El crecimiento se explica por la diversificación de la oferta, que combina turismo de naturaleza, gastronomía, aventura, nieve, cultura y reuniones.

La ciudad de San Carlos de Bariloche continúa liderando el ranking de destinos más visitados del país después de Buenos Aires. Su aporte al PBI rionegrino ronda el 15% durante la temporada alta, con más de 1,8 millones de visitantes anuales y un efecto multiplicador que se extiende a rubros como hotelería, gastronomía, transporte, servicios y comercios.

En Santa Cruz, el Parque Nacional Los Glaciares y la localidad de El Calafate son responsables de más del 40% del movimiento turístico provincial, generando ingresos que se traducen en empleo y expansión del sector privado. A ello se suman Puerto Deseado, El Chaltén y Río Gallegos, que diversifican la propuesta con turismo de naturaleza, histórico y científico.

En Neuquén, el turismo representa ya el 10% del PBI provincial y continúa en crecimiento. Las rutas escénicas de Los 7 Lagos, Villa La Angostura, San Martín de los Andes y el auge del Camino de los Jesuitas potenciaron la llegada de visitantes nacionales y extranjeros durante todo el año. La provincia además apuesta a la energía y el turismo como ejes complementarios de su desarrollo, fortaleciendo su marca territorial y su conectividad aérea.

La provincia de Chubut consolidó un modelo mixto de turismo natural, cultural y científico. La Península Valdés, Patrimonio Mundial de la Humanidad, es el epicentro del turismo de fauna marina, donde el avistamiento de ballenas y pingüinos representa una fuente clave de ingresos y posicionamiento internacional. En paralelo, Esquel y Trevelin ganan protagonismo por su propuesta de montaña, nieve y enoturismo, con un impacto creciente en las economías locales.

La localidad chubutense de Trevelin es un paraíso de la pesca deportiva

En el extremo austral, Ushuaia y su entorno generaron una economía turística que aporta casi el 20% del PBI fueguino. Los cruceros antárticos, la temporada invernal en el Cerro Castor y los circuitos naturales como el Canal Beagle o el Parque Nacional Tierra del Fuego impulsan un flujo constante de visitantes, con una demanda sostenida de servicios y mano de obra especializada.

El sector turístico patagónico sostiene de forma directa más de 90.000 puestos de trabajo y otros 130.000 indirectos, entre hotelería, transporte, gastronomía, guías, mantenimiento, servicios y producción local. En muchas localidades pequeñas, el turismo es la principal fuente de ingresos y arraigo poblacional, evitando la migración y generando oportunidades para jóvenes y emprendedores.

La expansión del turismo en la Patagonia se apoya en inversiones en rutas, aeropuertos, conectividad aérea y energías limpias. En 2025, Aerolíneas Argentinas y compañías privadas incorporaron nuevas rutas que conectan Bariloche, Ushuaia, El Calafate y Trelew sin pasar por Buenos Aires, lo que permitió un crecimiento del 27% en arribos regionales. Además, se afianzan proyectos de turismo sustentable, con certificaciones ambientales, reciclado y preservación de áreas naturales.

El crecimiento sostenido exige mejorar la infraestructura, diversificar la oferta y promover capacitación profesional. El desafío es mantener el equilibrio entre desarrollo económico y conservación ambiental. Las provincias del sur trabajan en planes integrales que priorizan la sostenibilidad, la innovación tecnológica y la inclusión de comunidades locales.

La Patagonia demuestra que el turismo genera divisas, futuro e identidad. En cada destino, desde los glaciares hasta los lagos andinos, se consolida un modelo de desarrollo que combina naturaleza, cultura y trabajo, posicionando al sur argentino como uno de los pilares más sólidos del PBI nacional y un referente internacional en turismo responsable.

El Calafate no superó el 32% de ocupación hotelera