El proyecto tuvo una lógica estratégica clara. Ambos centros comerciales se ubicaron sobre el principal corredor internacional de tránsito, apuntando directamente al turismo de compras, especialmente desde Mendoza. El desarrollo en Los Andes avanzó con fuerte inversión. El Centro Comercial Los Andes demandó veinticinco millones de dólares y contará con ocho niveles, incluyendo espacios gastronómicos, cine, oficinas y estacionamiento.
La obra también tuvo impacto urbano. El emprendimiento recuperó un terreno degradado en una zona clave de la ciudad, generando además nuevas oportunidades laborales. En paralelo, La Calera apostó a otro formato. El Patio Outlet La Calera se desarrolló con una inversión de catorce millones de dólares y más de cien locales comerciales, consolidándose como el proyecto de mayor superficie.
La ubicación fue determinante. El outlet se emplazó en un punto de alto tránsito hacia Santiago y Viña del Mar, captando viajeros en tránsito por la cordillera. El modelo comercial buscó diferenciarse. El formato outlet ofreció precios más bajos que los centros tradicionales, transformándose en un fuerte atractivo para el turista argentino.
El avance de obra mostró resultados concretos. El complejo de La Calera alcanzó cerca del 80% de ejecución y previó una apertura parcial en agosto de 2026, adelantándose al otro proyecto. El turismo de compras fue el eje del negocio. Chile reforzó su estrategia para atraer consumidores argentinos, aprovechando la cercanía geográfica y la dinámica cambiaria.
El objetivo fue consolidar el corredor. Los nuevos desarrollos transformarán la ruta andina en un polo comercial y turístico integrado, con impacto directo en la economía regional.






