Los datos reflejaron un desempeño récord. Durante el primer trimestre de 2026, República Dominicana recibió 3,7 millones de visitantes extranjeros entre turistas y cruceristas, alcanzando el mejor registro histórico para ese período.
El impacto se extendió a variables macroeconómicas. El ingreso de divisas provenientes del turismo contribuyó a sostener la estabilidad del tipo de cambio, amortiguando los efectos de tensiones globales como la suba del petróleo.
El modelo se apoyó en una estrategia coordinada. La articulación entre la administración pública dominicana y el sector empresarial privado consolidó la promoción internacional del destino, fortaleciendo su posicionamiento en mercados clave.
El turismo se afirmó como motor estructural. El Banco Central destacó su rol en la sostenibilidad financiera del país caribeño, al garantizar flujo constante de ingresos en un escenario global complejo.
La proyección consolidó la confianza en el sector. República Dominicana reforzó su perfil como destino vacacional tan competitivo como estable, donde el turismo no solo impulsa la actividad económica sino que sostiene el equilibrio macroeconómico.








