El Glaciar Perito Moreno volvió a brillar bajo la luz de la luna después de 15 años
Viernes, 16 Enero 2026 06:10

El Glaciar Perito Moreno volvió a brillar bajo la luz de la luna después de 15 años Foto: Viator

El Parque Nacional Los Glaciares reabrió la esperada excursión nocturna al Glaciar Perito Moreno, una experiencia que no se realizaba desde hacía casi dos décadas. El regreso coincidió con la Superluna del Castor, en noviembre pasado, y marcó un nuevo capítulo en la historia turística de El Calafate, uno de los destinos turísticos más visitados del sur argentino.

Por primera vez en más de veinte años, el silencio de la noche volvió a envolver al glaciar. Desde las pasarelas, los visitantes contemplaron el hielo bajo una luz plateada y misteriosa, en una postal que muchos describieron como inolvidable. La medida, impulsada por la Asociación de Agencias de Viajes y Turismo de El Calafate (AAAVyT), fue implementada por la Intendencia del Parque Nacional Los Glaciares mediante un régimen especial de permisos para prestadores turísticos.

La propuesta, que combinó la belleza natural del glaciar con una experiencia sensorial inédita, incluyó protocolos de seguridad y control ambiental que permitieron disfrutar el recorrido sin afectar el ecosistema. Las visitas se realizaron entre las 20 y las 24 horas, con cupos limitados, guías especializados y acompañamiento permanente de los guardaparques.

Durante las cinco noches en que la Superluna iluminó el cielo austral, el hielo reflejó un brillo único que conmovió a los asistentes. El fenómeno natural, en el momento en que el satélite se acercó más a la Tierra, ofreció un espectáculo visual que recordó por qué el Perito Moreno es uno de los mayores símbolos de la Patagonia argentina.

Cada visitante accedió con entrada anticipada, linterna y reserva confirmada, cumpliendo estrictas medidas ambientales. Los sanitarios permanecieron habilitados y los controles se reforzaron en todo el recorrido para garantizar una experiencia segura y sustentable.

La reapertura funcionó como prueba piloto, con el objetivo de evaluar las condiciones logísticas antes de instaurar la actividad de manera permanente. Según fuentes del Parque, el balance fue altamente positivo: la convocatoria superó las expectativas y no se registraron incidentes ambientales ni operativos.

La iniciativa, enmarcada en el trabajo de la Comisión Asesora Local del Parque Nacional, recuperó una de las experiencias más emblemáticas del turismo patagónico: el glaciar iluminado por la luna, rompiendo el silencio con sus desprendimientos y su brillo helado.

Con esta reapertura, El Calafate volvió a mirar al Perito Moreno con los ojos de la noche, en un encuentro entre el hielo, la luna y el tiempo que devolvió al sur argentino una de sus postales más mágicas.