El fútbol lideró ampliamente las preferencias. Cerca del 80% de los encuestados lo identificó como el deporte más importante, muy por encima de disciplinas como el automovilismo (20%) y el tenis (19%). El gasto proyectado marcó el potencial del segmento. Un 20% de los fanáticos estuvo dispuesto a invertir hasta 5.000 dólares para asistir a un evento deportivo, consolidando al turismo deportivo como una oportunidad de alto valor.
El comportamiento de compra mostró particularidades locales. Argentina se destacó como el país con mayor predisposición a financiar viajes en cuotas (25%), reflejando hábitos propios del mercado. La decisión de viajar estuvo fuertemente vinculada al evento. Más de la mitad de los viajeros priorizó el partido por sobre otras actividades turísticas, dejando en segundo plano la experiencia integral del destino.
El análisis reveló distintos perfiles de consumo. El 56% comparó precios de forma reiterada antes de decidir, mientras que un 18% compró apenas conoció la fecha del partido, evidenciando distintos niveles de impulso. El turismo deportivo mostró un cambio en la lógica de viaje. El evento se convirtió en el eje central de la experiencia, desplazando el interés tradicional por el destino.
La tendencia proyecta crecimiento sostenido. El fútbol se consolidó como un disparador clave de viajes en Argentina, abriendo nuevas oportunidades para la industria turística vinculada a espectáculos y eventos deportivos.








