El encuentro, bajo el lema “La alegría de encontrarnos”, reunió a familias rurales, técnicos y referentes del sector. La Red volvió a demostrar que la organización colectiva y el trabajo colaborativo son la base para sostener proyectos turísticos en territorios rurales.
Con origen en 2004, este entramado asociativo nuclea a productores y emprendedores de la llanura pampeana. Las propuestas turísticas transformaron la identidad cultural bonaerense en experiencias concretas que integran ambiente, trabajo y comunidad.
Uno de los diferenciales del modelo es su lógica de innovación organizativa. La asociación voluntaria, el intercambio permanente y la articulación con gobiernos locales, instituciones académicas y el sector privado fortalecieron un ecosistema que trasciende lo individual.
Durante la jornada en Pasman, la técnica Julieta Colonnella repasó la evolución de la Red, mientras que el grupo anfitrión “Cortaderas” coordinado por Adriana Rossetti protagonizó la recepción. El encuentro combinó formación técnica con identidad cultural, integrando dinámicas participativas que reforzaron el sentido de pertenencia.

En Cura Malal, el eje se trasladó a la capacitación. El turismo experiencial y la planificación estratégica se posicionaron como herramientas clave para diseñar productos con identidad y orientar el desarrollo del ciclo 2026.
El cierre tuvo un fuerte componente simbólico en la tradicional pulpería local. Los vínculos humanos, la hospitalidad y la cultura rural volvieron a ocupar el centro de la escena como valor diferencial del turismo en estos territorios.
La convocatoria dejó un mensaje claro hacia el futuro. El turismo rural se consolida como una herramienta de desarrollo sostenible que genera arraigo, diversifica ingresos y fortalece comunidades, proyectando ya su próximo encuentro en 2027 como continuidad de este modelo que integra conocimiento, producción y territorio.
Más de 1.200 emprendimientos rurales están registrados actualmente en circuitos turísticos activos, según datos del Ministerio de Turismo y Deportes de la Nación. Muchos de ellos operan como microempresas familiares que articulan con agencias, municipios y asociaciones locales, ofreciendo servicios personalizados y con bajo impacto ambiental. El turista actual valora la cercanía, la escucha y la posibilidad de ser parte de algo real.






