El pasaporte Covid que se dará a los vacunados podría reactivar el turismo y la apertura de fronteras
Jueves, 04 Marzo 2021 16:16

El pasaporte Covid que se dará a los vacunados podría reactivar el turismo y la apertura de fronteras

Los 27 países que integran la Unión Europea (UE) acordaron avanzar a paso redoblado para implementar un pasaporte Covid, el llamado “pasaporte verde”. Se trata de una suerte de certificado que acreditaría que el portador ha recibido la vacuna contra el Covid y, por ende, le permitiría viajar libremente entre los países de la comunidad. La idea es que el sistema esté listo en tres meses y llegue a tiempo para el verano europeo, informó la revista especializada LaDeVi.

A partir de ese anuncio, carente de mayores detalles, se abren múltiples preguntas: ¿Aplicará sólo a ciudadanos europeos o incluirá a países no comunitarios? ¿Será condición para viajar o una opción entre las otras medidas sanitarias (PCRs, cuarentenas, etc.)? y, sobre todo, ¿implicará el levantamiento de los cierres de fronteras o sólo se particularizarán aún más?

Lo primero es bajar la ansiedad, porque por ahora solo están firmes las intenciones. “Todavía no hay un acuerdo específico sobre cómo se implementaría”, aclaró la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.
 
Vea la conferencia de la Presidenta de la Comisión Europea (en inglés, 4 min.)

De todos modos, algunos discursos y posturas dejan traslucir algunos intereses. El más evidente es que son los países del mediterráneo (Grecia y España, por caso) los que más festejaron el pronunciamiento de la Comisión Europea, básicamente porque están desesperados por evitar otro verano como el de 2020. El primer ministro griego, Kyriakos Mitsotakis, justificó su presión para el avance del certificado para vacunados en el hecho de que su país necesita que en 2021, como mínimo, los ingresos de la temporada de verano sean un 50% de los que obtuvo en 2019.

¿A quiénes alcanza?

Teniendo en cuenta esas urgencias y que 2/3 de los turistas de los principales destinos de verano en Europa son del propio continente, se descuenta que a priori el certificado está pensado para permitir viajes dentro de las 27 naciones del bloque.

Sin embargo, no habría que descartar que se busque aplicarlo también en los viajes con países no comunitarios. En este sentido, la canciller alemana, Angela Merkel, dijo que si bien en los próximos tres meses la Comisión habrá creado las condiciones técnicas necesarias para que los certificados de vacunación sean interoperables a través de un portal a nivel de UE, “tal vez también se convierta en la base para permitir la entrada de nacionales de terceros países en la Unión Europea”.

 

¿Certificado obligatorio u opcional?

La mera hipótesis de que el pasaporte verde se convierta en un salvoconducto no sólo para viajar, sino para participar en eventos o incluso trabajar, hizo que en Europa se desatará un ríspido debate sobre los dilemas éticos (restricción de libertades individuales) y sanitarios que acarrearía tal certificado. Sobre todo, teniendo en cuenta el ritmo lento de la vacunación y el hecho de no es una decisión de las personas cuándo se inoculan.  

Lo cierto, es que ante la falta de definiciones pareciera un debate precoz.  “Hay preguntas políticas, como sobre para qué se usará. Y hay preguntas médicas, como si se puede transmitir la enfermedad tras ser vacunados. La decisión de qué hacer con el certificado debe ser tomada en cada país, pero a nivel europeo deberíamos usarla para asegurar el funcionamiento del mercado único”, afirmó Ursula von der Leyen.

La presidenta de la Comisión Europea señaló que hay buenas señales provenientes desde Israel, en el sentido de que los vacunados no trasmitirían la enfermedad.

Israel, el país más avanzado en su campaña de vacunación, también es el foco donde se ponen las miradas previsoras respecto a una eventual utilización discriminatoria del certificado, no solo para viajar, sino para realizar otras actividades en el propio territorio.

Vea un fragmento del debate sobre el Certificado de Vacunación (TVE, 11 min.)

Pero la pregunta que hoy más desvela es si el pasaporte verde será condición excluyente para viajar en Europa o no. Y, pese al debate mediático que generó el anuncio, lo cierto es que son varios los funcionarios que ya aclararon este punto. Entre ellos, la propia Merkel: “El pasaporte de vacunación no podrá ser la única medida para determinar quién podría viajar. Las pruebas también contribuirán a ello”.

En este sentido fue muy contundente Manuel Muñiz, secretario de Estado para la España Global, quien en TVE afirmó: “Por el momento son complementarios o sustitutivos de otras medidas de seguridad sanitaria en las fronteras. El certificado de vacunación lo que haría es eximir de la prueba PCR a aquellos países que se les demanda en origen”.

De todos modos, a mediano plazo, cuando buena parte de la población europea esté vacunada, no habría que descartar que el pasaporte se vuelva condición y, por ende, un dolor de cabeza para los países no comunitarios que están más atrasados en sus campañas de inmunización.

¿Se levantan las barreras fronterizas?

Ésta es en última instancia la pregunta clave para los países no comunitarios, no sólo para los europeos. Y las perspectivas, por ahora, no son muy halagüeñas. La Unión Europea ha acordado evitar los viajes no esenciales dentro del bloque y, más aún, fronteras afuera. “Por el momento, es necesario restringir los viajes no esenciales. Acogemos con beneplácito la adopción de las dos recomendaciones del Consejo sobre los viajes dentro de la UE y hacia ella, según las cuales pueden introducirse restricciones de conformidad con los principios de proporcionalidad y no discriminación y teniendo en cuenta la situación específica de las comunidades transfronterizas”, explicó Charles Michel, presidente del Consejo Europeo.

Vea la conferencia del presidente del Consejo Europeo (en inglés, 7 min)

De hecho, fronteras adentro las restricciones a los viajes siguen siendo fuente de roces entre los propios Estados europeos. En el último mes, Alemania prolongó sus limitaciones estrictas de ingreso para República Checa, Eslovaquia y el estado austríaco de Tirol hasta el 3 de marzo de 2021; Bélgica cerró sus fronteras para ingresos y egresos "no esenciales”; Portugal hizo lo propio con España; y también Finlandia y Hungría se aislaron.

Vale decir que la vuelta a la normalidad es algo que si llega lo hará mucho después y sin relación a lo que Europa defina hacer con su pasaporte Covid para vacunados.