Situado en las afueras de su capital Bucarest, cercano al aeropuerto internacional y a un costo de 1.200 millones de dólares, Rumanía construirá un parque temático bautizado DraculaLand e inspirado en la figura del personaje de ficción Drácula para reposicionar al país del este europeo como un polo del entretenimiento mundial en el este europeo.
El proyecto se inscribió en el nuevo boom internacional de los parques temáticos, en un contexto donde el turismo experiencial volvió a ganar protagonismo como motor económico, cultural y simbólico, combinando narrativa, tecnología y alto impacto territorial.
DraculaLand se desarrollará sobre un predio de 160 hectáreas, con más de 780.000 metros cuadrados construidos, seis zonas inmersivas y más de cuarenta atracciones principales, a las que se sumarán una arena multifuncional para conciertos y esports, áreas comerciales con más de setenta marcas y hoteles con unas 1.200 habitaciones.
El complejo incorporará además un parque acuático con spa térmico, una pista de carreras y un centro tecnológico, orientado a startups vinculadas al gaming y a la inteligencia artificial, ampliando su perfil más allá del entretenimiento tradicional.

Según las proyecciones oficiales, en su primera etapa el parque podría atraer alrededor de tres millones de visitantes anuales, generar más de 5.000 empleos directos e indirectos y aportar cerca de 6.000 millones de dólares a la economía rumana en la próxima década, con fuerte efecto derrame sobre hotelería, transporte, gastronomía y servicios turísticos.
El concepto narrativo se apoya tanto en la obra literaria de Bram Stoker como en la figura histórica de Vlad Tepes, con una propuesta que buscó construir identidad propia sin replicar modelos occidentales, según expresaron los impulsores del proyecto.
Uno de los ejes diferenciales será su enfoque “phygital”, que integrará experiencias físicas con un metaverso propio desarrollado sobre Unreal Engine 5, uso de inteligencia artificial, NFTs y sistemas de personalización, alineándose con la convergencia entre turismo, entretenimiento y economía digital.
En un escenario de competencia global liderado por destinos como Orlando, París o Tokio, DraculaLand se proyectó como la gran apuesta de Europa del Este para ganar protagonismo turístico, capitalizando historia, escala económica y tecnología, y marcando un punto de inflexión en la estrategia de posicionamiento internacional de Rumanía.






