En un año en que los viajeros priorizaron destinos tranquilos y con encanto histórico, Durbuy se consagró como el mejor pueblo de Bélgica para vacacionar según una reciente recomendación de la Inteligencia Artificial. El análisis de ChatGPT destacó cinco localidades belgas por su belleza natural, patrimonio arquitectónico y atmósfera relajada que son ideales para disfrutar de experiencias auténticas lejos del turismo masivo.
Ubicado en la región de Valonia, Durbuy es conocido como “el pueblo más pequeño del mundo”. Sus calles empedradas, las fachadas de piedra y su ubicación junto al río Ourthe lo convirtieron en un refugio ideal para caminatas, escapadas románticas y actividades al aire libre. Su equilibrio entre historia, gastronomía y entorno natural explica por qué la IA lo ubicó en la cima de su lista.
El ranking también incluyó a Gante, una ciudad con alma de pueblo que combina canales, castillos medievales y una vibrante vida cultural; Brujas, el clásico destino de cuento con su Lago del Amor y su emblemático campanario Belfort; La Roche-en-Ardenne, en el corazón de las Ardenas, perfecta para los amantes del senderismo y el ciclismo; y Tongeren, la ciudad más antigua de Bélgica, célebre por su mercado de antigüedades y su basílica medieval.
Según el informe, estos destinos fueron seleccionados porque ofrecen una mezcla equilibrada de historia, naturaleza y hospitalidad local, capaces de adaptarse a distintos perfiles de viajeros. “Son lugares que combinan autenticidad, arquitectura encantadora y tranquilidad, lo que los convierte en opciones ideales para disfrutar de Europa sin las multitudes”, subrayó la IA en su recomendación.

Con esta elección, Durbuy reafirmó su posición como uno de los tesoros ocultos del turismo europeo, un rincón donde el tiempo parece detenerse y cada rincón invita a descubrir la esencia más pura de Bélgica.
El considerable aumento en el número de visitantes en Bélgica llevó a las autoridades a gestionar mejor la llegada de contingentes masivos. Conocido por ciudades históricas como Gante, Brujas, Amberes y Bruselas, así como por su arquitectura, este país europeo adoptó una medida controvertida como incrementar la tasa turística.
En Bruselas, la tasa turística varía desde 2,15 euros por noche en hoteles de una estrella hasta 8,75 euros en establecimientos de cinco estrellas. Comparado con otros países europeos, Bélgica tiene una de las tasas turísticas más altas, solo superada por ciudades como Ámsterdam, en los Países Bajos.
La elevada tasa turística en Bélgica generó un debate sobre su efectividad para disuadir el turismo masivo. Mientras algunos argumentan que esta medida reducirá el número de visitantes, otros creen que la belleza y el atractivo cultural de las ciudades belgas seguirán atrayendo a turistas a pesar de los costos adicionales.










