La medida brindará previsibilidad a las empresas de cruceros que programan sus itinerarios con varios años de anticipación, mediante la extensión de beneficios impositivos por dos períodos bianuales. El impacto ya se refleja en la próxima temporada.
Para 2026/2027 se esperan 45 cruceros en Madryn, frente a los 34 del ciclo anterior, lo que implicará la llegada de unos 20.000 pasajeros adicionales y el regreso de grandes operadores internacionales.

La estrategia apunta más allá del turismo tradicional. El puerto atraerá buques antárticos que hoy operan logísticamente desde Montevideo, ofreciendo infraestructura, conectividad aérea, hotelería y servicios complementarios en la ciudad.
La competencia regional es directa. Uruguay concentra actualmente esa operatoria por ventajas fiscales y administrativas, por lo que Puerto Madryn trabaja en agilizar trámites aduaneros y mejorar condiciones para las navieras.
El crecimiento turístico convive con otra actividad clave. El puerto mantiene un alto nivel operativo en la pesca, superando las 100.000 toneladas descargadas por año, lo que exige estándares internacionales de seguridad y coordinación logística.
Con esta política, el destino refuerza su posicionamiento. Puerto Madryn se consolidará como nodo estratégico del turismo de cruceros y puerta de entrada a la Antártida, en un mercado cada vez más competitivo en el Atlántico sur.








