El crecimiento del sector es sostenido. El turismo aportará 257.000 millones de euros al PBI, con una suba del 3,7% respecto de 2025, consolidándose como uno de los principales motores de la economía.
El país refuerza su posicionamiento global. España se ubicará como el tercer destino turístico del mundo, detrás de Estados Unidos y China, manteniéndose como líder europeo en gasto internacional.
El impacto se refleja en la estructura económica. La participación del turismo en el PBI pasará del 15,3% al 15,5%, con proyecciones que anticipan un crecimiento sostenido hacia la próxima década.
El gasto internacional marca la diferencia. Los ingresos por turistas extranjeros alcanzarán los 116.600 millones de euros, con un aumento del 5,3%, superando el promedio europeo y fortaleciendo la rentabilidad del sector.

El contexto internacional juega a favor. La inestabilidad en Oriente Medio impulsa a los viajeros a elegir destinos europeos con mayor previsibilidad, lo que beneficia directamente a España. La tendencia global se mantiene. Según el Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC por sus siglas en inglés), la actividad seguirá creciendo a nivel mundial, aunque con menor ritmo que durante el año pasado.
Europa capitaliza esa dinámica. El viejo continente concentra una alta proporción de turistas globales, pero España logra captar mayor gasto por visitante, consolidando su ventaja competitiva. El escenario a futuro es positivo. Las proyecciones anticipan que el turismo seguirá expandiéndose y alcanzará los 310.700 millones de euros hacia 2036, reafirmando su rol estratégico en la economía.
Según los resultados arrojados por un estudio de mercado elaborado por la consultora Braintrust, este crecimiento sostenido en las próximas décadas posicionará a España en lo más alto de la industria global de los viajes.
También conocido como World Travel and Tourism Council, la WTTC consideró que el empleo en el turismo español gozará de una recuperación muy positiva porque experimentaría un crecimiento del 7,1% en comparación con los índices registrados antes de la irrupción de los contagios masivos por coronavirus.










