Grecia cerró 2025 con ingresos turísticos récord superiores a los 20.000 millones de euros, impulsados por un mayor número de visitantes. Sin embargo, el gasto promedio por viajero cayó hacia el final de la temporada, un dato que encendió alertas en el sector y en las autoridades económicas de este gigante de la industria europea de los viajes.
Según un informe oficial del Banco de Grecia, entre enero y septiembre pasado, los ingresos por turismo crecieron 9% interanual y alcanzaron los 20.100 millones de euros, mientras que más de 31 millones de turistas visitaron el país, un 4% más que en el mismo período de 2024.
A pesar de estas estadísticas tan positivas como esperanzadoras para el turismo griego, el desempeño de septiembre expuso una tendencia preocupante porque las llegadas aumentaron pero la facturación cayó 3,6%.
El dato clave fue el cambio en el comportamiento del turista. En septiembre, el gasto promedio por visitante fue casi 8% menor al del mismo mes del año anterior, lo que reveló una desaceleración en el consumo, especialmente en los mercados europeos tradicionales.
La caída fue más marcada en la eurozona. Los ingresos provenientes de los países de la UE-27 retrocedieron 10,2%, con un desplome del 13% en el gasto de los residentes del bloque del euro. Alemania, histórico pilar del turismo griego, registró una fuerte contracción del 28,3% en el gasto de sus visitantes durante septiembre.
En contraste con esta situación, dos de los principales destinos vacacionales del viejo continente como Francia e Italia mostraron un comportamiento opuesto porque registraron subas del 20% y 42,5%, respectivamente.

Fuera de la Unión Europea, el escenario fue dispar. El gasto de los turistas estadounidenses cayó 19,5%, influido por factores cambiarios y el encarecimiento de los viajes, mientras que los británicos aumentaron su desembolso un 27,4%, consolidando al Reino Unido como el segundo mercado emisor más importante para Grecia.
Pese a estas señales de alerta, el balance general del año sigue siendo positivo. No obstante, con la próxima implementación de nuevas normas fronterizas de la Unión Europea, el desafío para Grecia será equilibrar el volumen de turistas con viajes de mayor valor agregado, apostando no solo a más visitantes, sino a un turismo sostenible y con mayor impacto económico real.
El auge del turismo en Grecia contrasta con la fragilidad estructural de su mercado laboral turístico. Con hoteles llenos pero plantillas incompletas, el desafío de 2025 será no solo sostener el crecimiento de visitantes, sino garantizar condiciones dignas que vuelvan a hacer atractivos estos empleos para los trabajadores locales. De lo contrario, el éxito turístico del país podría tambalear por dentro.
Capital griega, la ciudad de Atenas fue distinguida por su labor en un segmento turístico de gran relevancia en esta nueva normalidad post pandemia de Covid-19. En la reciente entrega de premios Business Destinations Travel Awards se eligió a la ciudad de Atenas como el Mejor Destino MICE de Europa gracias a la calidad de servicios; productos e infraestructura a disposición del denominado turismo de reuniones y negocios.










