En América Latina, esta transformación se refleja en la expansión de la hotelería premium, la creación de experiencias personalizadas y el aumento del gasto promedio por estadía. En ese escenario, Argentina cumple un rol doblemente protagónico: es uno de los principales emisores de turistas de lujo y, al mismo tiempo, un destino cada vez más elegido dentro del segmento.
De acuerdo con el reporte Panorama del Turismo de Lujo en América Latina de Hyatt Inclusive Collection (HIC), el país gana relevancia entre los viajeros de alto poder adquisitivo, especialmente en destinos como Mendoza, Bariloche e Iguazú, donde confluyen naturaleza, confort y experiencias enológicas y gastronómicas de nivel internacional.
“Los turistas de lujo actuales buscan más que comodidades materiales: priorizan el bienestar, la conexión cultural y la sostenibilidad”, afirmó Antonio Fungairino, máxima autoridad de la empresa HIC en toda América Latina y el Caribe.
El nuevo concepto de lujo se centra en el valor emocional de las experiencias. Ya no se mide solo por infraestructura o inversión, sino por la capacidad de los destinos para ofrecer autenticidad, sostenibilidad y bienestar.
La tendencia también fue confirmada por Booking.com, cuya gerente general para Argentina, Jimena Gutiérrez, explicó que el lujo “no siempre implica gastar más, sino acceder a un nivel superior de atención, personalización y confort”. En este sentido, los destinos argentinos se destacan por combinar paisajes naturales, cultura local y hospitalidad genuina.

Los viajeros premium buscan ahora retiros de bienestar, experiencias gourmet con identidad local y propuestas sostenibles que integren tecnología, arte y naturaleza. Este perfil de turista valora tanto la exclusividad como el trato humano cercano y profesional, lo que impulsa el crecimiento de emprendimientos boutique, lodges ecológicos y servicios de concierge a medida.
El lujo contemporáneo incorpora cada vez más la personalización tecnológica. Según HIC, seis de cada diez argentinos estarían dispuestos a utilizar inteligencia artificial para elegir destinos alineados con sus necesidades de bienestar, y un 87% considera reservar escapadas orientadas al cuidado personal.
“Desde rituales termales tradicionales hasta análisis de ADN o tratamientos de piel diseñados según cada necesidad, las escapadas de lujo para brillar marcan una nueva era del turismo de bienestar”, explicó Gutiérrez.
Con infraestructura de calidad, conectividad creciente y diversidad natural, la Argentina se posiciona entre los destinos mejor preparados de la región para captar al viajero de alta gama. Mendoza lidera por su enoturismo de excelencia, Bariloche por su propuesta de montaña con servicios internacionales y Puerto Iguazú por integrar lujo, naturaleza y cultura guaraní en una experiencia única.
Así, el país consolida su perfil dentro de una nueva definición del lujo: una combinación equilibrada de tecnología, bienestar y conexión humana, que trasciende la ostentación material y redefine el placer de viajar.










