A cinco horas de la ciudad de Buenos Aires, la localidad balnearia bonaerense de Miramar es una de las grandes sorpresas del verano argentino. Con playas extensas, un entorno natural cuidado y un bosque considerado energético, este destino vacacional costero se consolidó como alternativa ideal frente a lugares tradicionales como Mar del Plata o Pinamar.
El Vivero Dunícola Florentino Ameghino, pulmón verde del balneario, alberga el reconocido Bosque Energético, un sitio donde muchos visitantes aseguran sentir una energía especial y observar fenómenos curiosos, como árboles inclinados en direcciones inusuales o una atmósfera que invita a la introspección.
Los senderos que conectan el bosque con el mar permiten disfrutar del sol, la sombra y el silencio en un mismo paseo, convirtiéndolo en uno de los lugares más fotografiados de la costa.
Además de sus obras de arte, Miramar ofrece dos zonas de playas, la céntrica ubicada al sur del arroyo El Durazno y las arenas del norte de ese mismo arroyo. En el extremo sur de la bahía que enmarca la ciudad, Miramar brinda su Bosque - Vivero Dunícola Municipal Florentino Ameghino cuya superficie de más de quinientas hectáreas están forestadas con todas las variedades de pinos y eucaliptos.

Miramar también cultiva su costado cultural y misterioso con el recorrido “Miramar Oculto”, que recorre la historia y las leyendas locales. Una casona antigua envuelta en mitos, el famoso Pozo del Neptuno —resto de un proyecto inconcluso que buscaba levantar el edificio más alto de Latinoamérica— y un túnel subterráneo que une el campo de golf con la playa integran un circuito que atrae tanto a curiosos como a amantes del turismo histórico.
En el corazón del bosque, el Museo de Ciencias Naturales de Miramar sorprende con fósiles y réplicas de especies prehistóricas como el perezoso gigante o el tigre dientes de sable. Su laboratorio paleontológico continúa realizando hallazgos en una zona rica en restos fósiles, lo que lo convierte en uno de los museos más activos del litoral atlántico.
Para llegar desde Buenos Aires se puede tomar la Autovía 2 hasta Mar del Plata y continuar por el Camino Viejo a Miramar, o bien optar por la Ruta 11 bordeando la costa. También hay micros directos desde la porteña Estación Retiro con un viaje de aproximadamente seis horas y media.
Con su equilibrio entre naturaleza, historia y energía, Miramar ofrece una experiencia distinta para quienes buscan descanso, conexión y autenticidad en la temporada de verano.










