El turismo del aceite de oliva atraviesa un auge sin precedentes en Mendoza, que ya cuenta con veintiún almazaras y olivares abiertos al público y recibe más de 120.000 visitantes anuales. Este crecimiento sostenido se consolidó tras la obtención de la Identificación Geográfica (IG) para sus aceites de oliva virgen extra (AOVE) que le otorgó el Comité Olivícola Internacional (COI) posicionándola como referente argentino en calidad y producción sustentable.
La provincia cuyana presentó su primer Informe del Observatorio de Oleoturismo, elaborado por el Ente Mendoza Turismo (Emetur). Esta herramienta —única en América y tercera en el mundo junto con Italia y España— ofrece un diagnóstico integral del sector, alineado con los estándares internacionales del turismo rural, gastronómico y sostenible.
“El Observatorio del Oleoturismo constituye una herramienta estratégica para fortalecer políticas públicas, articular alianzas público-privadas y proyectar un crecimiento sostenible del sector”, destacó Marcelo Reynoso, director de Desarrollo Turístico e Innovación de Mendoza. Por su parte, la presidenta del Emetur, Gabriela Testa, subrayó que la actividad “se recupera con fuerza y aporta un valor diferencial al turismo mendocino, integrando cultura, producción y gastronomía”.
El estudio, basado en un relevamiento censal realizado en marzo de 2025, analizó a los prestadores adheridos al programa Mendoza Oliva Bien. Los datos revelan que Maipú concentra el 65% de los emprendimientos, seguido por San Martín y otras zonas en expansión. La capacidad diaria de atención alcanza 2.533 personas, lo que demuestra un alto potencial de crecimiento territorial y diversificación.
El 95% de los establecimientos ofrece degustaciones y venta directa de aceite de oliva, mientras que solo el 15% incorpora propuestas gastronómicas o culturales, lo que abre oportunidades para ampliar la experiencia turística. Los visitantes pueden recorrer fincas, participar en catas guiadas, conocer los procesos de elaboración del “oro verde” y disfrutar de platos maridados con AOVE.

Según estadísticas oficiales gubernamentales recientes, el 75% de los turistas son argentinos aunque se detectó un crecimiento de público extranjero que ya representa el 20% del total de visitas. Este perfil internacional está impulsado por el posicionamiento del aceite mendocino en mercados gourmet y por el atractivo del enoturismo que comparte territorio y filosofía con el sector olivícola local.
De acuerdo con la Federación Olivícola Argentina (FOA), Mendoza aporta el 10% de la producción nacional de aceite de oliva, detrás de San Juan, La Rioja y Catamarca. Sin embargo, lidera en integración turística y certificación de calidad.
El oleoturismo se consolida como una de las nuevas joyas del turismo mendocino: una propuesta que combina bienestar, sostenibilidad y gastronomía, y que posiciona a la provincia entre los destinos más innovadores del continente.
Desde los olivares de Maipú hasta las rutas del vino y el aceite, Mendoza reafirma su modelo de turismo responsable y de experiencias, donde cada visita es una celebración del paisaje, la producción local y la identidad cuyana.










