El país mostró un aumento significativo en la demanda. Durante el último año recibió alrededor de 80.000 pacientes procedentes del exterior para alcanzar los 300.000 visitantes anuales a partir del fortalecimiento de su sistema sanitario.
La oferta médica se apoyó en tecnología de avanzada. Kazajistán incorporó tratamientos complejos como trasplantes cardíacos y la primera unidad regional de terapia de protones para cáncer, posicionándose en segmentos de alta complejidad.
El diferencial competitivo se centró en los costos. Los procedimientos médicos resultan entre cinco y diez veces más baratos que en Estados Unidos y Europa, manteniendo estándares de calidad comparables a los sistemas de salud europeos.
El crecimiento responde a una estrategia integral. La combinación de infraestructura, innovación tecnológica y precios accesibles consolida al país del sur asiático como un destino emergente en turismo de salud, atrayendo pacientes que buscan calidad y eficiencia en sus tratamientos.
Considerada como una sub-rama de los viajes de salud y bienestar, el turismo médico movilizó a siete millones de personas anuales a nivel global hasta 2020 cuando irrumpió la crisis sanitaria por la pandemia de Covid-19. El escalafón elaborado por la Asociación de Turismo Médico colocó a Canadá al frente de los 46 mejores países con Singapur en segundo lugar por delante de Japón; España y el Reino Unido en tercera, cuarta y quinta ubicación respectivamente.
Un relevamiento efectuado por la consultora McKinsey & Company constató que el 40% de quienes realizaron turismo medico lo hicieron para acceder a tecnología avanzada y personal de salud altamente capacitado.








